Minée Cura

sábado, 13 de junio de 2015 · 00:00


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María Renée Cura (Minée) nació en Chivilcoy en 1927. De ancestros libaneses por parte de padre y una mezcla de italiano y de vasco francés por parte de madre, desde pequeña se caracterizó por investigar e ir más allá de las cosas. De personalidad férrea y aspecto duro, es una coraza que usa para ocultar esa honda pureza interior. Asegura haber pasado una infancia y adolescencia "de oro", con una atmósfera pueblerina lindísima de ser vivida. Agradece a sus padres por haber depositado en ella toda la libertad imaginada, acompañada de la máxima confianza, algo poco común para la época, más aún siendo mujer.

Apasionada por el cine y la literatura, guarda un recuerdo inolvidable de Julio Cortázar, que fue su profesor en la Escuela Normal y con quien mantuvo correspondencia epistolar cuando el ya consagrado escritor argentino se radicó en París.

Estudiar sigue siendo lo supremo para Minée y en esa búsqueda por conocer otras culturas, se enamoró de la India, país al que concurre periódicamente y está en contacto permanente con la Embajada.

Graduada de profesora en Geografía, sus clases se caracterizaron por ser poco convencionales. Es que nunca compartió esa "enseñanza equivocada" -según ella- de la materia, en la que el alumno debe aprender las distancias, las longitudes de los ríos y la memorización de las capitales de los países. "La geografía es la relación de la sociedad de cada lugar y el medio físico con el que debe interactuar", argumenta enfática.

En 1951, cuando fue a Buenos Aires a tomar suplencias, recibió paralelamente la ficha de afiliación al peronismo, lo que rechazó de plano. Tomó el tren en Once y se volvió a Chivilcoy. Sus padres la felicitaron por la manera en que actuó. "El 23 de septiembre de 1927 debe haber sido mi primer grito, mi independencia plena y total, lo que explica mi soltería deliberada -admite-, porque yo no enajeno mi libertad y mi independencia por nada del mundo", sentencia.

Y como clases no podía dar porque no se había afiliado, comenzó a vender libros del Fondo de Cultura Económica a domicilio, en Chivilcoy y la zona.

Su amistad con Victoria Ocampo

En el campo literario, siempre se sintió atraída por Victoria Ocampo, de quien se hizo muy amiga. Cuando decidió inaugurar su propia librería, Minée quiso llamarla V.O. (por Victoria Ocampo). Pero como había un wisky con ese nombre, tuvo que desistir. Previamente le escribió una carta a Ocampo pidiéndole autorización para usar su nombre. El día que despachó la correspondencia, la escritora caía detenida en Mar del Plata, por cuestiones políticas, al no comulgar con el gobierno peronista de entonces. Estuvo presa 28 días. Pero Angélica, su hermana más querida, le llevó la carta a la cárcel. "Victoria me dijo, cuando devenimos en amigas íntimas, fraternales y entrañables, que mi carta constituyó uno de los hechos que más la conmovieron. Porque recibir correspondencia de una muchacha desconocida y del interior, era todo un golpe de audacia", señala Minée.

Ocampo le respondió por carta, sugiriéndole que la librería se llamara Niké, que significa Victoria en griego. Cura se convirtió así en representante de la Revista Literaria Sur, en la que años más tarde colaboraría con Victoria Ocampo y fuera la responsable de editar el último número, un legado que le encomendó la célebre escritora poco antes de morir.

La India

Deslumbrada por la India, Minée Cura difunde "el país del desarrollo, de la lucha inédita por la independencia y de los logros increíbles alcanzados en medio siglo, partiendo de bajo cero".

Desde hace 22 años edita "India eterna y actual", una publicación muy apreciada en diferentes ámbitos, pero que paradójicamente no tiene ningún suscriptor en Chivilcoy.

"India es un país unido, que muestra una vía de desarrollo, que no es la capitalista salvaje ni tampoco la comunista", explica Minée Cura, quien pudo darse el lujo de ser amiga personal de la primera ministra, Indira Gandhi, amistad que sobrevino a través de un contacto con Victoria Ocampo. "La última vez que la vi a Indira, me dijo cuál iba a ser su final; me comentó que planeaban asesinarla y yo le pedí que se cuidara, que no se expusiera tanto, que en los actos públicos se condujera en un coche con los vidrios blindados. Me respondió que dejaría de ser ella y que no estaba dispuesta a perder ese contacto directo con su pueblo. Paradójicamente, dos de los guardias que debían custodiarla, la ejecutaron en los jardines de la sede del gobierno", confirma Minée. Un destino trágico tuvo el sucesor de Indira, su Rajibh, que fue primer ministro de la India y también fue asesinado.

Minée Cura sostiene que la India tiene un potencial inmenso y que no se difunde su cultura porque "siempre fue un país no alineado, efectivamente independiente y puesto de pie sobre sus propios pies".

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