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Julio Orihuela: Pinto caballos por una cuestión de gusto...

Por Luis E. Rositto

A sus 49 años Julio César Orihuela, pintor, amante de las artes marciales, la caza del jabalí, la aventura en cualquiera de sus exponentes, buen amigo, goza de un nombre y un prestigio entre los artistas chivilcoyanos. Casado con Patricia Conde, pintora y bailarina y como dice Julio: Un gran apoyo para mi trabajo como pintor, ya que es profesora de plástica y sus correcciones me han ayudado mucho. Ella domina muy bien las proporciones, tiene mucha más experiencia que yo, llámese esto a recibirse, trabajar y ver mucho antes y más que yo. Eso me viene muy bien. La familia se completa con José Luis, su hijo de 20 años. Y además con ......... y .......... el perro y la gata que concitan la atención esmerada de los Orihuela.

Puede hablarse de un Orihuela dedicado exclusivamente a pintar caballos y motivos campestres...?

En realidad, yo pinto de todo, figuras humanas, paisajes, lo que más me gusta pintar es el caballo. Me atrae la figura del caballo. Pero pintar y en mi función de educador en la Escuela de Artes Visuales enseño figura humana... de todo. Me dedico más a las figuras de caballos sólo por una cuestión de gusto.

¿De dónde viene ese gusto?

Pienso que desde la infancia. Yo vivía en la ciudad de Quilmes y venía a visitar a mis abuelos a Chivilcoy, al campo, y encontraba en el caballo la libertad. El campo y el caballo me daban la libertad, la velocidad, todo lo que me faltaba en Quilmes. Eso me atrapó, ya desde mi niñez.

¿Cuáles son tus actividades relacionadas con la pintura y el arte?

Tengouna cátedra de dibujo en la escuela de Artes Visuales en cuarto y primer año. Tengo un cargo de preceptor en la Escuela de Estética. Y además, alumnos aquí en mi atellier.

¿Cómo es en tu caso el proceso creativo, cuánto te lleva plasmar un cuadro, desde que comenzás a pensarlo?

En mi caso es combinar formas que me atrapen, la expresión de la mirada del caballo, me baso mucho en fotos, que por lo general las saco yo. Trato de darle un aire plástico, tratar de superar a la foto, ahí está la cosa. Algo que tenga un estudio de equilibrio, de forma y de color. Y, por supuesto, que le guste a la gente, además, porque eso me interesa.

Ultimamente ¿haz realizado alguna exposición, ya sea individual o colectiva?

Realicé una pequeña muestra sobre caballos de polo en la rural, precisamente en el comedor, en el restaurant. Pero por cuestiones de trabajo no tengo tiempo como para ampliar, hacer otra serie y realizar un exposición con todas las de la ley.

¿Realizar una muestra implica una dedicación que genera, a su vez, una adrenalina especial...?

En mi caso particular yo pienso que aquí, en Chivilcoy, ya fueron vistos mis cuadros, la gente que suele concurrir a las exposiciones los tiene muy vistos. Y yo no quiero cansar a ese público con las mismas imágenes. Tendría que exponer mis series de trabajos en otros lugares. Estoy tratando de hacer una exposición en alguna galería de Buenos Aires. Por eso tampco me pongo a pintar cosas nuevas. Además comparando con otras ramas del arte, por ejemplo, la música... un cantautor lleva su tema más logrado por años y lo apoya con otros. Un pintor debe pintar cuadros nuevos en cada muestra. Eso se pone cuesta arriba cuando uno no vive de la pintura.

¿Cómo está organizada tu obra?

Bueno, yo siempre la divido en serie o grupos determinados. Por ejemplo podemos hablar de una serie de polo, otra serie de cuadros referidos a las jineteadas, otra serie más nostálgica del campo, con tarros lecheros, la bomba sapo, y otros. Otra serie sería cabezas de caballos, con distintos emprendados, distintas razas. Caballos criollos, pura sangre, etc. El caso del caballo del Juez Mario Bruno era un caballo de equitación, que se le murió y bueno, a través de una foto pude hacer el cuadro que hoy el juez tiene colgado en el living de su casa. También hago cuadros a pedido, por ejemplo hay gente que desfila, y yo le cambio el entorno, así que de un pasaje urbano, por estar desfilando en la ciudad pasamos a un fondo campestre.

¿Desde cuando con la pintura?

Pintaba de pequeño. En Quilmes, en un taller de plástica, un taller particular; después acá estuve en Artes Visuales, a partir del año '83. Empecé a estudiar para hacer estos mismos cuadros con algún criterio. Me recibí y empecé a trabajar y eso me está quitando tiempo para poder pintar como quisiera. La primer muestra la hice en el año '91, en la Fiesta del Caballo, en Bragado, con muy buena aceptación.

¿Es muy difícil vender cuadros?

Se hace más difícil porque el que se dedicaría a la venta sería el marchand y acá no hay. Entonces se hace más personal la venta, en mi caso, expongo cuadros en distintos ambientes de Chivilcoy y a veces, alguien se enamora de un cuadro y pasan años y me dicen: 'Ese cuadro lo tenés todavía'. Y así se hace alguna venta. Pero con cuadros que la gente tiene vista de años. Se pone brava la venta.

¿No se puede hacer nada al respecto?

Todo está en conseguir una Galería de Arte en Buenos Aires y que me encarguen cuadros directamente. Ese sería el canal de venta ideal, cosa que acá en Chivilcoy parece imposible.


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