Por Nicolás Montironi

Pandemia y espacios de sociabilidad.

jueves, 4 de junio de 2020 · 18:27

De las distintas consecuencias sociales que traerá aparejada la pandemia de Covid-19  en este año y en los años posteriores (efectos generales sobre la población) es interesante reflexionar sobre las repercusiones o posibles repercusiones sociológicas que producirá este fenómeno, repercusiones relacionadas con la convivencia e interrelaciones sociales de la población.

Más allá de la premura sanitaria y económica evidenciada por la pandemia, se observó en la población en estos meses, una gran preocupación y perplejidad por la falta de encuentros y relaciones sociales. La reclusión domiciliaria y la prohibición de reuniones generaron en la población un sentimiento común de aislamiento y retracción social, que impactó fuertemente en la conciencia y el ánimo de los sujetos (aburrimiento, tedio, hastío, etcétera). Un elemento tan cotidiano como los encuentros sociales entre amigos o conocidos (charlas, reuniones), se transformó de un día para el otros en un “bien escaso” (prohibido), y estos eventos anteriormente ordinarios, pasaron a ser vistos como objetos de deseo y añoranza colectiva.

Ante esta situación de limitación de libertades se puso en evidencia el valor de dichos comportamientos y se resignificaron los mismos. Actividades sociales anteriormente ordinarias y cotidianas (vulgares) pasaron a visualizarse como actividades híper deseadas (encuentros recreativos, reuniones, citas, etcétera). De alguna manera, como dice el dicho: “uno valora algo cuando lo pierde”,  por lo tanto, al perder nuestra posibilidad de contacto humano y socialización pública, empezamos a comprender su importancia.

De acuerdo a esto: ¿Que nos quedará entonces de aprendizaje después que pase esta pandemia?

Quizá, en este aspecto puntual, redimensionemos el valor de la interacción social y de la comunicación humana estrecha (que no puede ser reemplazada por la tecnología en red) y re estimaremos el valor de los encuentro directos cara a cara (charlar en una plaza, hacer un pic nic, tomar un café con amigos, compartir un asado, etcétera).

Ante esta nueva situación social (posible nueva situación social) es interesante pensar en el re diseño y puesta en valor de los lugares públicos de socialización y  encuentro ciudadano, lugares de contacto colectivo que permitan (en una etapa pos pandemia) fomentar los encuentro humanos de forma más provechosa (plazas, parques, corredores, etcétera).

Mejorar los lugares de encuentro y sociabilidad en una localidad, es mejorar la calidad de vida de sus habitantes, potenciando el esparcimiento y la recreación de los mismos.

En este re diseño y puesta en valor de los espacios sociales de encuentro es de real importancia restaurar y conservar el patrimonio cultural y natural de los mismos (monumentos, estatuas, mástiles, forestación arbórea, etcétera) pues de esta manera se jerarquizan estos lugares de interacción humana y se potencia su mejor utilización.

Quizá la imposibilidad del uso de estos sitios públicos por unos meses (pandemia), nos permita en el futuro disfrutar de ellos de un modo más vigoroso y vivaz.

 

Nicolás Montironi (Sociólogo y Lic. en Turismo)

Miembro de MOACH (Monumentos y Obras de Arte de Chivilcoy)

Fotografías ilustrativas:Patricia Graziadei - Miembro de MOACH (Monumentos y Obras de Arte de Chivilcoy)

Comentarios

24/6/2020 | 16:59
#0
Muy buena reflexion Nicolas de como re aprender sobre el comportamiento y nuestra intervención en la sociedad